dissabte, 1 d’agost del 2015

Venus

Del 25 de julio al 6 de septiembre

Venus retrógrado (mayormente) en Leo

Por Sarah Varcas - 21 de Julio 2015

Independientemente entrelazados - Por Sarah Varcas

Mientras Venus emplea la gran mayoría de este período retrógrado en Leo, en realidad cambia su dirección a Virgo. En este detalle descansa oculta la clave de su entero viaje retrógrado: se trata de los matices, no de la imagen completa. Venus en Leo es llamativo y demostrativo, apasionado y radiante, pero en las sutiles y modeladoras manos de Virgo él sabe que la más confiable seguridad en sí misma nace del minucioso autoconocimiento: la familiaridad con los enredos y vueltas de la psique de uno mismo y sus influencias sobre nuestro bienestar y relaciones. Cuando está retrógrado, Venus revela los puntos débiles de esas relaciones, invitándonos a ver qué podría haber oculto. Ella descubre las sutiles dinámicas que forman nuestras interacciones con los demás al tiempo que nos recuerda que la relación más importante es con nosotros mismos.
Venus retrógrado en Leo necesita muy poco del mundo exterior. Él está seguro de su mundo intrínseco y no requiere de afirmaciones externas. Esto puede ayudar pero también entorpecer las relaciones. Podemos estar tan seguros de nuestra posición que los demás se vuelven insignificantes ante nuestra seguridad en nosotros mismos. Alternativamente, la confianza en el autodominio, puede habilitarnos para que voluntariamente demos completamente al otro sin disminuir de ninguna manera nuestra percepción de nosotros mismos.  Saber que el amor del Divino fluye a través de nuestras venas nos permite  dar de ese amor lo que se requiera, seguros de que nuestras reservas serán repuestas por siempre por la fuente sagrada. Para aquellos con necesidad de este amor y afecto, nuestra atención llega como una fuerza sanadora despertando su autoaceptación del amor.
El desafío de este Venus retrógrado es salvar las distancias entre la autosuficiencia aislada y la interdependencia revitalizadora. Lo hacemos aprovechando las sutilezas virginianas. Venus no puede vivir sólo en su interior y ser feliz, saludable y completo. Necesita conexión, confort, afecto y unirse al crecimiento. Venus aviva la llama del amor y nos une para compartirlo. Él naturalmente trata de conectar, no de separar. Si nos encontramos aislados durante este pasaje retrógrado, desconectados de aquellos con los que buscamos intimidad, Venus nos anima a considerar si nos volvimos tan autosuficientes que creemos que no necesitamos nada ni nadie. Esa creencia no nace de un ser soberano sino de un ser atrapado, rodeado de muros defensivos construidos para evitar la vulnerabilidad de la necesidad, dependencia y deseo. Venus nos invita a preguntarnos cómo aseguramos nuestro aislamiento y como es posible que no necesitemos a nadie en un mundo de siete mil millones de personas interdependientes. Nos pide reflexionar sobre hechos de dependencia: el trabajo de extraños que nos aseguran tener agua en la bacha de la cocina, los esfuerzos de nuestros ancestros en cuyo legado vivimos hoy; el trabajo de quienes producen los alimentos que necesitamos para sobrevivir. Ninguna persona es una isla, siempre estamos presentes. En un mundo interconectado, la interdependencia no es un fracaso, es una realidad, no es debilidad, es una verdad fundamental cuya comprensión puede salvarnos a todos.

Es tiempo de explorar nuestra dependencia, de enfrentar los pensamientos y sentimientos que se activan cuando reconocemos  que nuestra propia vida descansa en manos de otro. En verdad, cada uno de nosotros tiene la de otro en sus manos, sustentando su florecimiento o aplastando sus delicados pétalos aun cerrados con nuestra propia necesidad de control. Cada uno de nosotros tiene un enorme deber de cuidar a los demás tanto como a nosotros mismos y debemos estar dispuestos a aceptar cada día la vulnerabilidad de la interdependencia para nuestro propio bienestar y supervivencia.
Venus nos recuerda que la autosuficiencia es una fortaleza sólo cuando nos permite dar y recibir en igual medida. La necesitaremos en los próximos meses para recorrer los altibajos del cambio y pararnos firmes en la fase del desafío que nos amenaza con manejarnos, por supuesto. Pero igualmente necesitamos otros que vayan a nuestro lado, para alentarnos mutuamente cuando la travesía se haga difícil, para compartir las provisiones durante el viaje y los sueños de cada uno. No somos islas en un océano de autoprotección; en cambio, somos una vida, que vive a través de cada uno de nosotros para alimentarse y cuidarse a sí misma. Mientras Venus viaja de vuelta a través de Leo, nos invita a conocernos a nosotros mismos como al otro, para celebrar la dependencia y para honrar el hecho de que cada uno de nosotros sostenemos la vida de otra persona en nuestros corazones y en nuestras manos.
Todas las fechas son GMT
Sarah Varcas

© Sarah Varcas 2015. Todos los derechos reservados. Se permite compartir libremente este artículo en su totalidad si se otorga crédito total a la autora, se distribuye libremente y se incluye la URL www.astro-awakenings.co.uk Traducción: Olga Graciela Torres Morel
Difusión: El Manantial del Caduceo - http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

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